Hace algunos días se me invitó a escribir una crónica para la memoria del 9o Encuentro de la Canción Infantil Latinoaméricana y Caribeña. Les compartó lo que escribí:
“Siempre he creído que son monstruos maravillosos” dice un unicornio en
Alicia en el País de las Maravillas. La afirmación del unicornio se refiere, obviamente, a los niños.
Esta fue una de las preguntas que surgió durante el
9o Encuentro de la Canción Latinoamericana y del Caribe: ¿qué es un niño? Las respuestas variaron, desde las muy poéticas refiriéndose a que todos llevamos un niño dentro, hasta las más rigurosas poniéndole un coto a la infancia con argumentos psicológicos. Incluso hubo quién le puso edad límite ¿12 años? En lo personal pienso que la infancia son los niños, los verdaderos, aquellas personas chaparritas que tienen pocos años. La que recordamos los adultos. En ese sentido, la infancia no desaparece con la edad, solo se convierte en memoria.
Los niños, sin duda, tienen una parte monstruosa. Gabriel San Vicente, del grupo
Son de la Ciudad nos invitó a reflexionar sobre el
“nag factor” o “factor queja”, principal herramienta por medio de la cual los niños consiguen lo que quieren y que ha sido investigado ampliamente por los mercadólogos al otro lado del Bravo. San Vicente mencionó que algo así como que el 40% de las visitas a parques temáticos en los Estados Unidos se deben al factor queja de los niños hacia sus padres. ¿Debe la canción infantil latinoamericana recurrir a esta mercadotecnia?
Un día antes Enrique Sossa nos deleitó con una erudita ponencia. En el aire surcaron hermosas canciones interpretadas por el coro de la
Escuela Nueva Cultura de Colombia, así como fantásticas palabras: “cronotopo” (espacio-tiempo), “agramaticalidad” (sin gramática), “camagüita” (“palabra valija” que fusiona tortugüita y camarón). El mismo día, Pilar Polo y Horacio Borda nos hablaron de la
vidala, canto colectivo del noreste argentino. Ahí mismo, en plena conferencia, y tras la milagrosa aparición de un tambor, Pilar y Horacio improvisaron un canto de
vidala. También escuchamos atentos algunas grabaciones de
vidala y de juegos infantiles en
portoñol de la frontera entre Uruguay y Brasil. Estas últimas traídas por Julio Brum desde Montevideo.
Para cerrar el ciclo de conferencias y prepararnos para los conciertos del fin de semana, José Luis Posadas y Francy Acosta presentaron los resultados de su proyecto
Singing for Fluency, una iniciativa escolar que enseña a leer con fluidez a alumnos de segundo de primaria por medio de canciones tradicionales. El proyecto fue desarrollado en el espacio docente de José Luis en Chicago, Illinois. Para animar un poco la presentación de los rigurosos resultados académicos, José Luis (a la guitarra) y Francy (con su hermosa voz) interpretaron Manuelita (de Maria Elena Walsh), El reino del reves, Arroz con leche, Sal de ahí chivita, la Sra. Pirula, etc.
Me sería imposible mencionar aquí a todos los músicos, artistas y maestros que participaron. Tal vez, uno de los principales saldos del
9o Encuentro de la Canción Infantil de Latinoamérica y el Caribe es la necesidad de utilizar las nuevas tecnologías de la información y los medios digitales. Entre otros proyectos nació la iniciativa de crear una tienda electrónica del Movimiento y de convertir la comunidad virtual de
Papagayo Azul en la comunidad del MOCILYC. Para quién quiera participar y compartir su experiencia en las muchas otras conferencias a las que no puede asistir visite:
http://papagayoazulcancioninfantil.ning.com/
Me faltó hablar de los conciertos.